jueves, 30 de agosto de 2007

De soledades y desazón


Se sentía solo. Encendió el ordenador y se conectó al messenger con la esperanza de encontrar a alguien con quien hablar. No necesitaba desahogar penas, ni hacerle confidencias a nadie, no necesitaba hombro sobre el que llorar, sólo charlar, un interlocutor que leyera y del que leer cuanto tuviera a bien teclear. Nadie de entre sus contactos estaba al otro lado.
Con una extraña desazón, fue a la cocina y sacó de la nevera un botellín casi helado; se dirigió de nuevo a su estudio y volvió a sentarse frente al ordenador. Nada había cambiado en ese par de minutos. Revisaría el correo, tal vez tuviera algún mensaje que responder. Escribió su contraseña y comprobó que todo era antiguo, no había entrado nada aquel día. Empezaba a sentirse un poco agobiado. De pronto recordó algo que le había dicho un compañero de trabajo unos días atrás referente a la existencia de algo llamado blogs, un espacio en la red donde uno podía escribir todo aquello que se le ocurriera. Pensó que quizá fuera interesante o cuanto menos entretenido curiosear en algunos, pero no tenía idea de por dónde empezar. Fue a la barra del buscador, tecleó la palabra "blogs", pinchó en el primer resultado, "Crea tu propio blog". Decidió probar, tenía ciertos conocimientos de informática, aquello no podía ser muy difícil. Eligió una plantilla, buscó la manera de empezar a escribir y al fin se encontró ante un recuadro que con su impoluta blancura le invitaba a ello. Se quedó allí, mirando la pantalla y bebiendo cerveza durante unos minutos en los que su mente parecía vacía de cualquier pensamiento coherente. Dio el último sorbo al botellín y al mismo tiempo que éste se vaciaba se llenó de repente su cabeza con una frase que fue el comienzo:

"Se sentía solo. Encendió el ordenador...."

© Raquel Méndez Primo, 2007


Lo firma http://es.geocities.com/lamejorcosecha1965/entinexistplatn.jpg

6 comentarios:

Ray dijo...

Interesante bucle.
Si le quitamos, lo del botellín y lo del conocimiento de informática, diría, que has descrito perfectamente mi caso.
Besos cordiales

svodoba dijo...

Podriamos decir que en el fondo detras de un blog hay mucho de esto, no? A mi el msn es que me cansa mucho y por eso casi ni lo pongo, sin embargo en los blogs siempre hay algo que contar o que leer...

Muy curioso el relato!

Raquel dijo...

Jeje, chicos, aquí el amigo del relato acaba de entrar en un mundo peligroso: esto de los blogs engancha, jajajaja.
Besos.

Pilar M Clares dijo...

Los blogs nuevos huelen especial, me gusta cuando los encuentro, tan limpios, aún por definir, saben a temblor. Este relato me gusta, Raquel, secillamente porque aunque mi experiencia no fue así, yo lo inicié como práctica en Periodismo, sí comparto la incertidumbre y la emoción de ver la página en blanco. Una de las cosas que más me atraen de los blogs es su espacio recurrente sobre todo en los comentarios, que debe parecerse a la corta idea que tenemos de eternidad. No me enganchan los blogs, em interesan mucho. Sobre ese concepto escirbiré un día en el mío, creo que hay demasidada advertencia no gratuita.
Mil besos

Aloia dijo...

Interesante, Raquel. No es mi caso, me refiero a cómo me acerqué al mundo blog, pero sí el de mucha gente que conozco...es curioso este mundo.
Engancha...no exactamente engancha. Empieza a formar parte de rutinas y costumbres, muy buenas y sanas costumbres.
El momento en que me dí cuenta de que gente que no conozco de nada empezaba a formar de mi vida de una manera tan especial fue cuando estando lejos, lejos...me fui corriendo a un ciber; pensaba, lo recuerdo perfectamente:"...hace tiempo que no visito a Raquel, Pilar, Hôichi...tengo que visitarlos..."
No es exageración, es tal cual sucedió, tenía ganas, os echaba de menos... es un echar de menos curioso, raro incluso, uno se siente hasta un poco bicho raro sintiendo estas cosas...pero el caso es que así me sucedió.
Nuevos mundos...
Mil biquiños

Raquel dijo...

Pues me alegro de que empezaras esa práctica, Pilar,:) Besos.
Aloia, lo entiendo y lo comparto. Incluso cuando alguien que sabes que actualiza con frecuencia deja de hacerlo empiezas a preocuparte, por ejemplo, y buscas la manera de saber de él o ella. Sí, es una manera de comunicarse y de compartir. Gracias por echarme de menos. Sabes que yo a ti también cuando "desapareces" Espero el momento en que hagas uso de los "números mágicos" :) Besos.

Sintonía