lunes, 26 de febrero de 2007

Gilda, la pecadora


Gilda no es mala, Gilda es el pecado de la carne hecho mujer. A Gilda sólo le mueven dos emociones: el amor y el odio. Pero ambos con una pasión inusual, desmesurada. Una combinación peligrosa a la que se une el despecho. Por despecho, Gilda finge ser lo que no es. Por despecho, Gilda se dedica a enloquecer de deseo a todo varón que la mira lujurioso. Gilda no es mala. Gilda sólo es una mujer de emociones concentradas que por despecho finge serlo. Gilda es toda corazón: ama y odia hasta el extremo. Y el objeto de esas tres emociones eje de sus actos es Johnny Farrell, la horma de su zapato. La famosa bofetada... Qué relación la de estos dos personajes...A Gilda la convirtió en mala el concepto de pecado de los censores de postguerra. Y la convirtieron en un mito erótico. Pero hoy, más allá del mito y de la lujuria, Gilda sería una pobre mujer enamorada que sufre en la misma medida que hace sufrir.Bellísima Gilda, pecadora, incitadora al pecado de la lujuria, Gilda eterna , yo te comprendo.


17 comentarios:

Alberto Colombo dijo...

Nunca olvidare el famoso cachetazo de Glen Ford

milindris dijo...

Película intemporal y para todos los gustos. Hoy en día, casi con toda seguridad estaría censurada.
Maltrato machista, violencia de genéro.
Yo, mujer digo: "hay mujeres que se merecen una buela leche".
Quien quiera entenderlo que lo entienda.

Raquel dijo...

Hola, Alberto, aquella bofetada hizo historia. Qué relación la de Johnny y Gilda!
Joé, Milindris, lo tuyo es un regreso triunfal, hale echa leña, maja, ¿que no hay hombres que se la merecen también? Anda que si no te conociera... jua jua jua

Geo de visita ;-) dijo...

Gilda la diosa, Gilda la divina, Gilda espectacular, genial.

Raquel dijo...

Gilda-Rita, forever...

Raquel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
canichu dijo...

¿te has pasado al revisionismo?

Juan Carlos Morgado dijo...

ESas son verdadera DIVAS



Que tengas un buen día
Un abrazo
;)

Raquel dijo...

¿Al revisionismo? ¿Te refieres a revisar clásicos? ¿A revisar viejas entradas? ?

Raquel dijo...

Sí, era una auténtica estrella, tenía algo que le hacía especial. Buen día también para ti, Juan Carlos

Luis Sevilla dijo...

Siempre amé a Gilda, no por su capacidad de pecado, ni por el deseo que te arrastra a la perdición, ni por el deseo que habitaba en su boca cada vez que en mi mente reverbera la frase: "Te odio Johnny, te odio tanto, no sabes cuanto te odio"; sino porque la fragilidad del desgarro de amor nos convierte en quien nunca quisimos ser.
Un saludo

Raquel dijo...

Cierto, Luis. Gilda todo lo hace por amor, pero el mensaje, al final, es optimista: Gilda sólo fingió ser lo que no quería ser, como le explica el inspector a Johnny. Bienvenido, poeta.

Luis Sevilla dijo...

Gracias por la bienvenida Raquel, y por hablar de Gilda... lástima que el tío orson la pusiera de rubio platino en La dama de Shangai... siempre vi a Rita pelirroja desde Sólo los ángeles tienen alas (cosas de la imaginación, porque total, eran pelis en blanco y negro)

makeda dijo...

a mí siempre me ha fascinado ella...no gilda...sino margarita cansino, la persona, su historia y eso.

bonita foto la q has puesto, esta mujer desprende sensualidad por todos lados.

por cierto, lo que me preguntastes el otro dia de Svo, que nada mujer, que dijo 4 falsas cuando en realidad sólo eran 3. era un pego

Raquel dijo...

Es curioso, sí, Luis, pero una melena como ésa, qué maravilla, sólo podía ser pelirroja. En cualquier caso, incluso rubia estaba guapísima.
Sensualidad, ésa es la palabra que la define, sí, sensualidad en estado puro, ¿verdad, Makeda? Jo con Svo, jajajaja

PIlar M Clares dijo...

Yo creo que su impresionante imagen fue utilizada con unaespecie de moralina que embaucaba a hombres y aleccionaba a mujeres sobre los peligros de ser pasional. Cosas. ¡Viva la pasión!, digamos hoy.
A milindris le digo y sin ánimo de polémica que puedo entender el guiño pero que bastantes leches hay ya, que más vale ir por otros caminos no andados. Besicos

Raquel dijo...

Sin pasión no se puede vivir, la pasión es el más potente motor de las acciones.
En cuanto a Milindris, efectivamente, Pilar, se trata de un guiño, si bien es cierto que, sacado de contexto, puede llevar a equívoco sobre el verdadero modo de pensar y sentir de mi amiga. Aprovecho este comentario para rendir homenaje a su madre, Paquita, una mujer que puso su grano de arena en pro de la igualdad educando a sus cuatro hijos para ella, una mujer que se adelantó a su tiempo, una mujer valiente y de ideas claras.

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