jueves, 31 de enero de 2008

La literatura de kiosko

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No me duelen prendas, lo confieso: yo, que soy fiel lectora de autores de prestigio (y no por esnobismo), también he leído a Zane Grey, y, cómo no, a Marcial Lafuente Estefanía. No es el espacio adecuado para hacer una crítica literaria, ni lo pretendo. Este artículo es más bien un pequeño homenaje a la que se ha llamado peyorativamente literatura de kiosko. Vamos a bajarnos del pedestal, al fin y al cabo, ¿cuál es la razón última de cualquier lectura? Disfrutar mientras la hacemos. Y no cabe duda de que mucha gente disfruta con estas obritas, que, con eso, ya cumplen su digno objetivo. Yo también lo paso bien con ellas.Permitidme, amigos, dedicar este artículo a la memoria del "Abuelo San Antonio". Uno de los recuerdos entrañables que tengo de él es el de entrar en su casa y encontrarlo leyendo a Marcial Lafuente unas veces; otras, dormitando con las gafas descolocadas y una de estas novelitas en la mano.




Lo firma http://es.geocities.com/lamejorcosecha1965/entinexistplatn.jpg

7 comentarios:

xnem dijo...

Una época interesante, era lo único que leían muchas personas. Hoy en día hay tantos que NO leen nada!. Absolutamente, ni la prensa gratuita.
Recuerdo al abuelo de mi amiga Maite, siempre con una novela de Marcial Lafuente en el bolsillo de atrás del pantalón, la llevaba allí el día que salió para suicidarse.
Recuerdo un Bar frente el mercado de San Antonio de Barcelona, al lado hay una librería de viejo, allí las compraban y las cambiaban! Una vez leídas. Hace poco encontré a un tipo en la barra, al salir escuché que los colegas le apodaban “El Pistolas” llevaba varias en la mano cuando salió del local.

Glo dijo...

Creo que se da demasiada importancia a eso de "leer". Parece que sea la única manera de adquirir sabiduría y la única actividad intelectual que exista. La literatura de kiosko es un buen ejemplo que se puede leer por mero entretenimiento, sin que ello sirva mucho más que para ejercitar los músculos oculares.

Supongo que los escritores y los ratones de biblioteca barren para casa, como nos ocurre a todos. Baste recordar la importancia que dan los políticos a las elecciones; la voluntad de algunos bailarines de que la danza se incorpore a la educación; o bien aquello que teníamos que oír a todos y cada uno de nuestros profesores: “mi asignatura es la más importante”...

Yo, por ejemplo, paso horas muertas hojeando un excelente catálogo que adquirí de José de Rivera, el españoleto. Los pies de foto suelen ser desafortunados, así que me deleito exclusivamente en la contemplación de las imágenes, de las que aprendo y que me mueven a reflexionar.

xnem dijo...

glo es que las imagenes también se leen.

Ray dijo...

Ya de por sí, la mili era aburrida, y las horas muertas que se pasaban en ella, ni te cuento. Gracias a estas novelitas el tedio de ejercer de soldadito fue más ameno.
En la "biblioteca" de mi compañía, había cientos de ellas (donaciones de los anteriores soldaditos). Lo que nunca encontré fueron libros "sesudos" y menos aún de autores proscritos (por el antiguo régimen, omnipresente en el ejercito hasta bien entrados los 80). Solo había una joya, que me leí con devoción, "La metamorfosis" de Kafka, nunca supe cómo pudo llegar ese libro allí y permanecer tanto tiempo.

Raquel dijo...

Pues sí, la literatura también debe servir sencillamente para entretener y para deleitarse, y estas novelas cumplían bien ese objetivo. Yo lo he pasado muy bien leyéndolas, :D

fernando dijo...

Desconozco estos autores. En cualquier cosa, leer es siempre bueno y más si te gusta y entretiene. Besos

Caro dijo...

Buenos días, la verdad es que he encontrado un poco de casualidad tu blog, pero si me lo permites espero seguirlo con asiduidad. Que recuerdos me han traido estos libritos, mi padre los leía muchísimo , eran sus favoritos, y gracias a ellos pudo adentrarse en el maravilloso mundo de la lectura. Aquellos años eran difíciles y gracias a estos libros el se sentía algo mejor cuando los leía desde su pequeña casita en el campo en un pueblecito de Granada.
Yo soy una pintora que reside en Cádiz, mi nombre es Carolina.

Sin más recibe un saludo, y si te apetece un día te invito a que conozcas mi trabajo en mi blog personal.

Hasta pronto!

Sintonía