miércoles, 27 de diciembre de 2006

¿Democracia?

Hace unos días Chico Gris, durante una de nuestras raras charlas sobre política, me definía como librepensadora. Esto fue tras oírme disertar sin soltar un solo bostezo (cosa que le agradezco, porque la diatriba debía de ser bastante aburrida) sobre la democracia o lo que en la práctica resulta ser ese sistema. Le decía yo que la democracia, tal como se practica, no es más que una dictadura encubierta, en la que el único derecho real que tenemos los ciudadanos es el poco útil derecho al pataleo. Podemos votar cada cuatro años, pero sólo para cambiar el collar al perro. Para empezar: ¿se me considera como individuo? Pues no, decididamente no; si no pertenezco a una mayoría o a una minoría cuyo voto interese, no existo, no se me tiene en cuenta. Somos votos, y me rebelo: NO SOY UN VOTO, SOY UNA PERSONA, con derechos, deberes, necesidades y cosas que aportar. Aceptamos las decisiones mayoritarias como si la mayoría tuviera el don infuso de la infalibilidad, pero las mayorías pueden estar formadas por ineptos, ¿o no? y errar en toda medida. Las mayorías, como las minorías, son manipulables y, de hecho, manipuladas. Elegimos representantes que no nos representan porque sólo les mueven la ambición o la avaricia, y una vez conseguido su objetivo, olvidan que las promesas electorales conllevan un compromiso, si no legal sí moral, que hay que respetar y cumplir. Pero qué he dicho: moralidad, ja. Honestidad, moralidad, rectitud, respeto, todos esos son valores en desuso entre lo que se ha dado en llamar la "clase política". Y bien está la denominación porque los políticos, al menos los que están en ejercicio, han demostrado ser una clase aparte. Aparte de lo que debería ser su labor: el bienestar de los ciudadanos, un bienestar basado en el respeto a los derechos fundamentales de la PERSONA.
Y ésa es la democracia que tenemos: la dictadura encubierta de unos políticos de la ideología que sea (si es que aún se puede hablar de ideologías), elegidos por una mayoría manipulable y manipulada, que no tienen miras de cumplir con las obligaciones y compromisos adquiridos. Un sistema que me anula como individuo. Un sistema, al fin y al cabo. En definitiva, son las PERSONAS las que consiguen o no que un sistema funcione. Dejemos de sacralizar la democracia, sólo es una convención como otra cualquiera, y si no funciona, habrá que buscar la causa y el remedio.

11 comentarios:

María Antonia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jesús dijo...

¿Democracia encubierta? Excepto el caso de todos conocido, ningún gobierno desde que falleció Franco ha ejecutado o asesinado a nadie por sus ideas.

Puedes manifestarte, hacer huelgas, ir a una playa nudista, etc.

Pero ésto no quita que en efecto me sienta manipulado, pero es más consecuencia del sistema y en realidad yo por lo menos no sé explicar el por qué.

Pero de dictadura encubierta nada de nada.

canichu dijo...

jesús, puedes ser censurado, que se lo digan a las vulpess, o desplazado sin mucho respeto a las reglas del juego, que se lo digan a algunos partidos políticos y sindicatos(y no me refiero a los afines al terrorismo), te puedes sentir manipulado, es cierto, y eso es por algo, el sistema lo hacen las personas, y en el sistema actual los partidos lo costruyen y las personas lo avalan, ya sea activamente o pasivamente. Un saludote, esto sólo es una reflexión sobre tu reflexión, no es un ataque. repito un saludote y te doy la mano dialogante.

por otro lado, de todos modos, RAQUEL, por lo que dices tienes una base de librepensadora, pero cuidado, librepensadora en el mundo anarquista se atribuye a los plenamente convencidos de esas ideas y del ateísmo, no sé si eres atea, agnóstica o creyente. Quizá debieras decir anarquista, si aún te crees agnóstica o creyente (de estos últimos casi no hay anarquistas por otra parte). Y en todo caso lo que dices no es confirmable de anarquismo, que es a lo que viene el término librepensador (anarquismo que no anarcosindicalismo). Depende de qué compromiso social, esto es político en el sentido más antiguo de la palabra, desees. Si es: que los individuos puedan controlar su vida asociados y crear federaciones que soporten la sociedad actual por la libre asociación y la hermanación de los hombres mediante su buena voluntad y con economía comunal socialista, sin Estado además porque esas federaciones serían suficientes, eres anarquista; si lo que propones es reformar el sistema democrático de partidos y con base capitalista y llegar a una base socialista (comunal o no es opcional) y una mayor participación del ciudadano sin jerarquías fuertes, pues funcionen asociaciones de grupo casi como partido pero sin ser partido, y respetando estado aunque social, serías más bien trotskista, pero no al modo como en el resto del mundo, sino al modo español, donde el anarquismo se mezcló con ideas marxistas-trotkistas, aunque la base más fuerte sea anarquista.

Es un poco lioso, pero si lo reflexionas y lo aplicas a lo que tú crees que podría ser la vida organizada tendrás la respuesta de ti misma. Pero recuerda, la máxima anarquista de hoy día (salvo en ocupas y el bloque negro) es que npo hace falta grandes cambios, hay que empezar por cada uno y por la educación. Has de ser pragmática y tratar simplemente de vivir coherentemente contigo dentro de los marcos de la vida que hoy día existen.

Un saludo beso.

Raquel dijo...

A eso me refería entre otras cosas con el derecho al pataleo, pero es completamente ineficaz.
Una pequeña aclaración: el comentario suprimido ha sido borrado por el propio autor del mismo, porque se trataba de una duplicación.
Canichu, lo leeré despacio, pero no para colgarme etiquetas, :); de todos modos la definición me la aplicó Chico Gris, él sabrá por qué

Jesús dijo...

Lo borré yo por lo de mariaantonia

canichu dijo...

no es colgarte etiquetas, es decir al pan pan y al vino vino. Nada es cerrado, los nombres que nombran cosas sirven para hacerte una diea de qué se habla, pero todo lo que se atribuye a esa persona o a ese animal o a esa cosa nunca se vumple al 100% . Sólo es un indicativo para llamara pan al pan, vino al vino. Pero no es una etiqueta. Tampoco es algo malo.

Raquel dijo...

No, nunca se cumple al 100%, eso es rigurosamente cierto. Aunque los ingredientes de que estamos hechos sean los mismos para todos, la proporción de cada uno es diferente en cada ser, y eso es lo que nos hace especiales a todos y cada uno de nosotros.
Pues sí, todo sería más fácil si llamármos al pan pan, y al vino vino, pero nos empeñamos en buscar eufemismos, metáforas, perífrasis, en lugar de tomar el camino directo, que es el más sencillo.

Juan Cosaco dijo...

Quizás estemos bajo el yugo de una dictadura encubierta, pero no es por estar en una supuesta democracia.
y digo supuesta, porque esta democracia tiene muy poquita calidad.
Y si aceptas que esto no es Democracia con mayúsculas, deberíamos intentar conseguir una de verdad, no?
o qué sistema alternativo propones?
Consigamos personas con Educación, con criterio, con tiempo y capacidad de pensar, sin publicidad lobotomizante, trabajos extenuantes y sin hipotecas que te ahogan, y entonces ya veríamos si una sociedad tranquila y educada permitía este y anteriores gobiernos.
No podemos confundir DEMOCRACIA con gobierno español ni POLITICA con lo que hacen estos políticos.
Ahora, que tampoco debemos errar y llamar CIUDADANOS a los españolitos de a pie.
Salud!

Raquel dijo...

Bienvenido Juan Cosaco, un placer tenerte por aquí, :)
La Democracia siempre la harán individuos, y los individuos siempre se aprovecharán de los puntos fallidos del sistema para provecho propio. Insisto en que me parece la dictadura de la mayoría, porque a las minorías, a las de verdad, no hablo de las minorías poderosas ni de las que deciden gobiernos mediante pactos postelectorales indecentes y fraudulentos, a ésas verdaderas minorías nadie las tiene en cuenta, no existen.
Proponer propondría una federación de domo-repúblicas, o yendo más allá aún, una federación de repúblicas unipersonales, ;)
¿No crees, Juan Cosaco, que el mal político se extiende por todas partes? Porque la calificación que le otorgas a la política y a los políticos españoles, y que comparto plenamente, es perfectamente aplicable a los de cualquier país reconocible.
Otra de las opiniones que expresas y que comparto plenamente es que cualquier sociedad que funcione bien como tal pasa porque sus miembros (ciudadanos es la palabra que empleas) sean personas con las cualidades que mencionas. Esa clase de personas se daría cuenta en seguida de la estrategia de los políticos: engañan al ciudadano haciéndole creer que son imprescindibles; me encantaría que TODOS los ciudadanos les boicoteáramos y trabajáramos para demostrarles lo contrario.
A mí la política me recuerda a los programas basura: todo el mundo protesta contra ellos pero todo el mundo los ve; si en lugar de protestar apagaran la tele, esos programas tendrían que cambiar sus contenidos o deberían ser retirados.
¿Los españolitos de a pie no somos ciudadanos? ¿Qué somos, pues? ¡!
Como ves, mi escepticismo en cuestiones políticas está muy arraigado, cada decepción ha ido fortaleciendo esa raíz y ahora es tarde para que ningún político gane mi confianza.
Un afectuoso saludo, Juan Cosaco.
Por cierto, ¿cuándo vuelves por Diversidad? Ya hace tiempo que no cuelgas nada, se te echa de menos.

Juan Cosaco dijo...

¿Y si en otros países un presidente llega al poder y se reduce el sueldo a la mitad, empezarías a creer que algún político puede hacer cosas buenas?

una federación de repúblicas personales (estilo ikea) es una idea política como otra cualquiera.

Si crees en que nadie debería mandar sobre nadie y en la libertad individual consciente y organizada, tal vez te acerques al anarquismo o seas ácrata; también es política negar jerarquías.

Esa federación es un nombre bonito o tendría algún tipo de organización?

Hay mil razones para no creer en la política, pero tenemos que pensar que eso mismo, beneficia a los políticos actuales.

Consigue a ciudadanos que no vean tanta telebasura y que sepan diferenciar liberal, anarquista, derecha e izquierda, y cambiaremos esta democracia a algo mejor.

Y no, la democracia de España no es igual que la de Noruega o la de EEUU, que tampoco son la de Afganistan ni Irak y no se parecen en nada a la de Cuba.

Salud!

Raquel dijo...

Tendría que hacer mucho más que eso, Juan Cosaco,:) Tendría que vivir apegado a las realidades, que no hay una sino tantas como ciudadanos.
Por otro lado, no creo necesario etiquetarlo todo, y mucho menos a las personas o sus ideas, las etiquetas, del tipo que sean, limitan, reducen, constriñen, simplifican.... De colgarme una creo que mejor me iría la de antipolítica, pero ni siquiera ésa me cuadraría bien, Juan Cosaco, ni siquiera ésa.
Contra la telebasura la única estrategia que me parece viable es no verla. Se puede vivir sin tele, lo certifico, ;)
Un saludo.

Sintonía